José Mourinho terminó satisfecho con la actuación del Real Madrid en la victoria frente al Racing de Santander en El Sardinero, aunque reconoció que su equipo perdió intensidad durante la segunda mitad. El entrenador portugués destacó especialmente el rendimiento de sus futbolistas antes del descanso, cuando consiguieron imponer su fútbol pese a la presión del conjunto local. También valoró el compromiso defensivo de jugadores como Kylian Mbappé, Jude Bellingham y Diomande, quienes han asumido mayores responsabilidades en la recuperación del balón. Para Mourinho, el equipo todavía tiene margen de crecimiento, pero considera que ya se aprecian avances importantes en su funcionamiento colectivo. «Estamos mejorando. Los jugadores todavía no me entienden al cien por cien, pero poco a poco hemos progresado. Existe una buena conexión humana y deportiva. Mis ideas y la calidad de los jugadores nos están ayudando a crecer», explicó el técnico.
El preparador madridista también se refirió a la relación que ha construido con el vestuario, asegurando que sus futbolistas comienzan a comprender mejor sus exigencias y aquellos principios que considera innegociables dentro del equipo. Mourinho reconoció que la buena dinámica emocional está favoreciendo el rendimiento individual y colectivo, poniendo como ejemplo la actuación de Trent Alexander-Arnold, quien respondió de manera positiva después de un periodo con poca continuidad. Además, justificó su decisión de no realizar todos los cambios disponibles, teniendo en cuenta la exigente planificación de partidos que afronta el Real Madrid, con compromisos el miércoles y el sábado. El portugués también elogió el ambiente de El Sardinero y consideró que el arbitraje estuvo a la altura de un encuentro intenso y disputado.









