El Montpellier consiguió una contundente victoria por 3-0 ante el Annecy el pasado sábado y uno de los grandes protagonistas del encuentro fue su guardameta Simon Ngapandouetnbu, de 23 años. El portero tuvo una participación muy activa en la circulación del balón, convirtiéndose en una pieza fundamental del planteamiento táctico de su entrenador, Zoumana Camara.
El técnico explicó que utilizar al guardameta como un hombre adicional en la salida del balón formaba parte de la estrategia para generar superioridad numérica y obligar al rival a estirar sus líneas. Camara destacó que, cuando el adversario presionaba con cuatro jugadores, Simon se convertía en ese hombre libre que permitía encontrar espacios entre los defensores y avanzar con mayor facilidad. Para conseguirlo, también era fundamental la tranquilidad y el control de sus futbolistas.
La estrategia dio sus frutos y Ngapandouetnbu terminó el encuentro con 161 intervenciones con el balón, una cifra histórica en la segunda división francesa. Según los datos de Opta, se trata de un récord de contactos con el balón en la Ligue 2 desde que la empresa especializada comenzó a recopilar estadísticas de esta competición.









