La marcha de Paulo Fonseca del Olympique Lyonnais para incorporarse al Sporting de Portugal ya no es un secreto. Sin embargo, la decisión del entrenador portugués no ha sido bien recibida por varios integrantes del vestuario del conjunto francés, donde existe cierto malestar por su salida en plena temporada.
Después de comunicarles su decisión a los jugadores, Fonseca regresó el lunes por última vez al centro de entrenamiento para despedirse del equipo. Según informa el diario L’Équipe, durante este último encuentro «hubo menos muestras de afecto que el día anterior». La emoción compartida tras el partido frente al Angers dio paso a un sentimiento de amargura entre los futbolistas.
El periódico deportivo señala que la marcha del técnico en este momento de la temporada ha generado incomodidad entre varios miembros de la plantilla. Algunos jugadores tendrían la sensación de haber sido abandonados, especialmente cuando el Lyon ocupa la tercera posición de la Ligue 1 y suma seis puntos después de tres jornadas de la Europa League.









