Marc Cucurella vivió una noche especial en Atenas al conseguir su primera asistencia con el Real Madrid, después de 15 partidos oficiales desde su llegada al equipo dirigido por José Mourinho. El lateral izquierdo puso un centro preciso que Jude Bellingham convirtió en el gol del empate con un espectacular remate de tacón. Además, el internacional español estuvo cerca de estrenarse también como goleador, pero un defensor del AEK evitó que su disparo terminara en la red. Pese a tener que afrontar mucho trabajo defensivo y ser sustituido por estar amonestado, el catalán volvió a dejar buenas sensaciones y confirmó su evolución en las últimas jornadas.
La adaptación de Cucurella no fue sencilla, ya que se incorporó más tarde al grupo tras disputar el Mundial con España y tuvo que ponerse al día física y tácticamente, además de competir con Álvaro Carreras por un puesto en el once. Sin embargo, sus últimas actuaciones reflejan una mejoría en defensa, mayor confianza para sumarse al ataque y una creciente capacidad para recuperar balones y ganar duelos individuales. Aunque todavía debe mejorar su coordinación con Vinicius y encontrar el equilibrio entre sus proyecciones ofensivas y sus responsabilidades defensivas, su primera asistencia puede representar un impulso importante para consolidarse en el conjunto madridista.









