Claramente dominado por el Paris Saint-Germain (2-0) este miércoles en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, el Liverpool nunca encontró soluciones en ataque. Una situación agravada por la ausencia del extremo Mohamed Salah (33 años, 9 partidos y 3 goles en esta Champions), quien se quedó en el banquillo a pesar de las dificultades de los Reds para generar peligro. Una decisión asumida por Arne Slot.
“Si hubiéramos estado mejor, si hubiéramos tenido más el balón, habría tenido sentido hacer entrar a Mohamed Salah para marcar la diferencia. Pero si tenemos que defender tanto como lo hicimos, entonces que conserve su energía para este fin de semana”, explicó el entrenador neerlandés a Canal+.
El “Faraón” intentará resarcirse ante el Fulham.









