José Mourinho y su ayudante Sami Khedira parecen tener clara la fórmula para que el Real Madrid mantenga su equilibrio en el terreno de juego. Ambos coinciden en que Bernardo Silva y Arda Güler no pueden compartir la responsabilidad de un doble pivote, ya que el equipo perdería demasiada capacidad defensiva. Sin embargo, los dos pueden formar parte del mismo once si cuentan con el respaldo de un centrocampista físico como Aurélien Tchouaméni y el trabajo defensivo de Diomande. La nueva disposición ha permitido al conjunto blanco combinar creatividad, recuperación y solidez, mejorando considerablemente sus prestaciones en los últimos encuentros.
El gran interrogante ahora está en cómo integrar nuevamente a Vinicius Jr. cuando termine de cumplir su sanción. La presencia del brasileño podría obligar a Mourinho a modificar algunas piezas, especialmente porque el extremo no ofrece el mismo sacrificio defensivo que Diomande. El entrenador portugués no quiere renunciar a la estructura que está dando resultados y considera fundamental mantener el equilibrio colectivo. El encuentro frente al AEK de Atenas será una nueva oportunidad para comprobar el funcionamiento de esta fórmula y empezar a despejar las dudas sobre cómo encajarán todas las piezas en el equipo.









