El Olympique de Marsella está lejos de vivir una situación ideal a dos semanas del inicio de la Ligue 1. La plantilla todavía sufrirá muchos cambios, principalmente en el apartado de salidas, antes de que lleguen nuevos refuerzos. Geronimo Rulli, rumbo al Manchester City, y Facundo Medina, cerca del Bayer Leverkusen, serían los próximos nombres en abandonar el club.
Bruno Genesio conocía este complicado escenario antes de aceptar el cargo como entrenador del OM. El técnico es uno de los principales afectados, ya que debe construir un equipo competitivo con recursos limitados y con poco tiempo por delante. A pesar de las dificultades, el entrenador no dramatiza y trabaja en silencio buscando soluciones para formar un grupo sólido.
Genesio quiso enviar un mensaje de tranquilidad a los seguidores marselleses. «Les digo que los entiendo, tienen que ser pacientes, aunque sé que no es fácil. Somos conscientes de que la situación no es ideal y somos realistas. No es fácil escuchar cada día que un jugador puede marcharse y que aparece un nombre diferente», explicó.
El entrenador aseguró que la prioridad es crear un equipo competitivo con valores que representen la identidad del club. «No sé qué pasará con los resultados, pero sí puedo decir que tendremos un grupo con valores que corresponden al espíritu de los aficionados», afirmó. Un mensaje que busca calmar a una afición preocupada por el futuro del equipo.









