Caos y largas colas en el MetLife Stadium por el refuerzo de las medidas de seguridad, los estrictos controles retrasan el acceso a la final del Mundial

La cuenta atrás para la final del Mundial entre España y Argentina ha comenzado con importantes problemas en los accesos al MetLife Stadium de Nueva Jersey. A menos de cinco horas para el inicio del encuentro, miles de aficionados, trabajadores y miembros de la organización se han encontrado con largas colas y esperas que, en algunos casos, superan las dos horas y media.

Por primera vez durante este Mundial, los controles de acceso al estadio están siendo gestionados por la policía de Estados Unidos. El despliegue especial responde a la presencia de numerosas autoridades en el palco, entre ellas el presidente estadounidense, Donald Trump, lo que ha obligado a reforzar al máximo las medidas de seguridad.

Los registros son mucho más exhaustivos de lo habitual y recuerdan a los de un aeropuerto. Los agentes inspeccionan bolsos y mochilas, obligan a vaciar los bolsillos y verifican que los asistentes no porten objetos metálicos u otros elementos no autorizados antes de franquear la entrada al recinto.

Además, todos los colectivos acceden por los mismos filtros de seguridad. Periodistas, voluntarios, empleados, personal del espectáculo previo y del descanso, camareros y aficionados comparten los mismos puntos de acceso, una circunstancia que ha contribuido a ralentizar el flujo de entrada y ha provocado escenas de caos en las horas previas a una de las citas más esperadas del campeonato.