Courtois, 34 años, quiere jugar 5 o 6 temporadas más y formar al próximo portero del Real Madrid

El papel de Vinicius dentro del nuevo Real Madrid de José Mourinho también está experimentando cambios, especialmente en su relación futbolística con Kylian Mbappé. Joaquín Maroto explicó que el técnico portugués está trabajando para que el brasileño entienda que no siempre debe asumir el protagonismo ofensivo, sino que también tiene la responsabilidad de generar situaciones favorables para su compañero. “Mourinho le está haciendo ver que él tiene que generar la ocasión para Mbappé”, señaló el periodista, quien considera que el reparto de responsabilidades en las jugadas a balón parado también ha quedado mucho más definido. Según Maroto, ya no existen dudas sobre quién debe encargarse de los lanzamientos desde el punto de penalti, algo que, a su juicio, representa uno de los cambios introducidos por Mourinho en la dinámica del equipo. La intención pasa por aprovechar al máximo las características de ambos atacantes y establecer una jerarquía más clara dentro del conjunto madridista.

Mientras tanto, Thibaut Courtois, que tiene 34 años, ya piensa en lo que hará cuando llegue el momento de poner fin a su carrera profesional. El guardameta belga asegura que todavía pretende competir durante otros cinco o seis años, pero también ha comenzado a imaginar una segunda etapa vinculada al Real Madrid. Courtois no parece especialmente atraído por la posibilidad de convertirse en entrenador de un primer equipo y, en cambio, contempla trabajar específicamente con los porteros de las categorías inferiores de Valdebebas. Su objetivo sería transmitir sus conocimientos y contribuir a la formación de un guardameta capaz de alcanzar el máximo nivel sin que el club tenga que recurrir necesariamente al mercado. “Me gustaría trabajar en el área de porteros del Real Madrid, creando una academia de primer nivel para desarrollar a un nuevo Thibaut Courtois en lugar de tener que ficharlo”, explicó. De esta manera, el belga proyecta un futuro que podría mantenerlo ligado al conjunto blanco incluso después de abandonar los terrenos de juego, primero prolongando su carrera hasta cerca de los 40 años y posteriormente poniendo su experiencia al servicio de la cantera.