La selección de Francia ha comenzado con autoridad su participación en el Mundial 2026. Los Bleus han sumado dos victorias consecutivas, ante Senegal (3-1) e Irak (3-0), y han mostrado un gran potencial ofensivo con seis goles en sus dos primeros encuentros.
Pese a los buenos resultados, el seleccionador Didier Deschamps se mostró satisfecho, pero evitó caer en la euforia. El técnico francés destacó la capacidad de su equipo para generar peligro y recordó que también es importante mantener el equilibrio en los momentos de mayor sufrimiento durante los partidos.
«Francia es un equipo ofensivo. Creamos peligro y podríamos haber marcado más. En las fases en las que sufrimos, hay que mantener ciertos equilibrios. Tenemos la capacidad de poner en dificultades al rival y debemos conservar eso», señaló el exentrenador de la Juventus ante los medios. El próximo desafío para el ataque francés será el viernes frente a Noruega.









