
Luis de la Fuente salió al paso de la polémica en torno a la Finalissima entre España y Argentina, dejando clara la postura de la Real Federación Española de Fútbol. El seleccionador aseguró que tanto él como la RFEF tenían plena disposición para disputar el encuentro y que siempre consideraron el duelo como una gran oportunidad para competir por un título ante la actual campeona del mundo.
El técnico fue contundente al explicar por qué el partido nunca llegó a concretarse: “Dos no juegan si uno no quiere y nosotros queríamos jugar”. Con esta frase, dejó entrever que el impedimento no estuvo del lado español. Además, valoró el choque como una cita estratégica, útil para medir el nivel del equipo y preparar futuros retos, especialmente con vistas a una competición de máxima exigencia como el Mundial.
De la Fuente también reveló que la organización del encuentro estaba bastante avanzada, con Doha como posible sede, aunque finalmente no se materializó. Evitó especular sobre cómo habría sido la convocatoria en ese contexto y reafirmó su confianza en los jugadores actuales. El mensaje final fue claro: España quería disputar la Finalissima, competir al máximo nivel y aprovechar una oportunidad clave para seguir creciendo como selección.






