A pesar de su espectacular comienzo de temporada, el FC Barcelona todavía no tiene, para muchos analistas en España, el perfil de un equipo destinado a conquistar la Champions League.
El balance del FC Barcelona es de diez victorias en sus diez primeros partidos oficiales de la temporada, después de ocho jornadas de Liga y dos encuentros de Champions League. Además, el equipo promedia más de cuatro goles por partido, un registro que ilusiona a la afición azulgrana. A este gran rendimiento colectivo se suman las buenas actuaciones individuales de Raphinha, que está brillando como delantero centro, y de Lamine Yamal, quien atraviesa un momento extraordinario a pocos días de la ceremonia del Balón de Oro, prevista para el 26 de octubre. Con estos números, resulta inevitable pensar en la posibilidad de conquistar una Champions que el Barça no gana desde 2015. Sin embargo, mientras los jugadores y Hansi Flick mantienen la prudencia, algunos periodistas consideran que esta temporada podría ser la definitiva. «El Barça es el favorito para ganar la Champions League. Soy prudente, pero este año es el bueno», afirmó el periodista Ricard Torquemada en Catalunya Ràdio.
Uno de los principales motivos de preocupación es la defensa, que todavía presenta algunas debilidades capaces de pasar factura en las eliminatorias decisivas. Abelardo, exjugador del Barcelona y actualmente entrenador, advirtió en Onda Cero que al equipo le falta un defensa central de garantías y jugadores de primer nivel para aspirar seriamente al título europeo. Los errores individuales, los problemas de marcaje y los riesgos que implica jugar con una línea defensiva adelantada ya han perjudicado al conjunto azulgrana en temporadas anteriores, y esas dificultades todavía no parecen estar resueltas. Por su parte, Gerard López, otro exfutbolista del club, señaló en la Cadena COPE que el Barcelona debe demostrar su verdadero nivel frente a rivales de máxima exigencia, especialmente el Real Madrid y el PSG. Hasta ahora, considera que el equipo todavía no se ha enfrentado a adversarios de esa categoría que permitan medir con precisión sus posibilidades reales de conquistar el torneo.
A estas dudas defensivas se suma la necesidad de controlar mejor los partidos cuando el equipo atraviesa sus momentos más complicados. Rodri, incorporado al club este verano, destacó este problema después de la victoria frente al Galatasaray. El centrocampista considera que el Barcelona debe aprender a atacar con mayor tranquilidad en determinadas fases, ya que las pérdidas de balón pueden facilitar las transiciones rápidas de sus rivales. También recordó que el conjunto turco aprovechó su primera ocasión clara para marcar y que hubo unos diez minutos de excesiva precipitación después de encajar el gol. Son detalles que pueden resultar decisivos en la Champions League, donde los errores suelen pagarse muy caros. Hansi Flick tendrá que corregir estas situaciones para que el extraordinario potencial ofensivo de su equipo esté acompañado de la solidez defensiva y el control necesarios para luchar por el título.









