El FC Barcelona tomó una decisión de peso el pasado verano al apostar por Joan García como nuevo guardián de la portería, pagando su cláusula al Espanyol y otorgándole la titularidad. Este movimiento relegó automáticamente a Marc-André Ter Stegen a un segundo plano y dejó su futuro en el aire. El alemán, sin embargo, no salió inmediatamente del club debido a una intervención quirúrgica por una hernia discal que complicó su situación. Durante ese periodo se vivieron tensiones con la directiva, especialmente por la gestión de su baja médica, que incluso provocó la retirada temporal de la capitanía. Tras una reunión con Joan Laporta, las aguas volvieron a su cauce: recuperó el brazalete y centró todos sus esfuerzos en la recuperación, recibiendo el alta en diciembre y disputando algunos minutos en la Copa del Rey, dice el diario Sport.
Aun así, consciente de que su protagonismo iba a ser muy limitado y con el objetivo de mantenerse como titular con Alemania de cara al Mundial, Ter Stegen solicitó salir y recaló en el Girona en calidad de cedido en enero. Su etapa, sin embargo, se vio rápidamente truncada por una grave lesión en el isquiotibial que le obligó a pasar de nuevo por quirófano. Actualmente, el portero se recupera en Barcelona mientras el club sigue considerando que lo más conveniente sería una salida definitiva en verano, especialmente con Joan García consolidado y la posible llegada de Álex Remiro en el horizonte. En este contexto, el deseo del Barça es que Ter Stegen pueda volver a jugar antes de final de temporada, incluso con el Girona, para revalorizarse, mantener opciones con la selección alemana y facilitar una salida que aliviaría la masa salarial del club.









