El FC Barcelona no se rinde con Julián Álvarez. El delantero del Atlético de Madrid sigue siendo la prioridad absoluta de la dirección azulgrana para reforzar el ataque, y el Barça está dispuesto a esperar durante esta semana y el fin de semana con la esperanza de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, la operación no avanza en la dirección deseada y el tiempo empieza a apremiar, especialmente tras las salidas de Robert Lewandowski y Ferran Torres, este último rumbo al Paris Saint-Germain.
Si el fichaje de Julián Álvarez no se concreta a comienzos de la próxima semana, Deco activará un plan B. Esto no significaría abandonar definitivamente al delantero argentino, pero el Atlético de Madrid se mantiene inflexible y solo estaría dispuesto a dejarlo salir mediante su cláusula de rescisión, fijada en 500 millones de euros. El Barça también busca cerrar la llegada de Rodri y, al mismo tiempo, necesita garantizar la incorporación de un nuevo delantero centro.
En las últimas semanas han aparecido varios nombres, como Lautaro Martínez, aunque el delantero del Inter de Milán no forma parte actualmente de las opciones que trabaja internamente el Barcelona y no existen contactos con él. En cambio, un atacante que sí aparece en la lista de la dirección deportiva es Luis Suárez, delantero colombiano del Sporting de Portugal, quien viene de una extraordinaria temporada con 38 goles y 9 asistencias, cinco de ellas en la Champions League.
La operación tampoco será sencilla, ya que Luis Suárez es considerado un jugador importante para el conjunto portugués. El Barcelona todavía no ha decidido lanzarse de manera concreta por el colombiano y mantiene a Julián Álvarez como su principal objetivo. Sin embargo, si el fichaje del argentino continúa bloqueado la próxima semana, Suárez podría convertirse en una alternativa seria para Deco y la dirección azulgrana, especialmente con el inicio de LaLiga previsto para el 23 de agosto ante el Elche.









