Tras la derrota del Borussia Dortmund ante Hoffenheim (1-2), el Bayern Múnich tiene la oportunidad de proclamarse campeón de la Bundesliga este domingo si evita perder frente al Stuttgart. Sin embargo, el contexto competitivo invita a la prudencia en el conjunto bávaro.
Con importantes compromisos en el horizonte, como la semifinal de la Copa de Alemania ante el Bayer Leverkusen y la semifinal de la Liga de Campeones frente al PSG, el Bayern ha decidido posponer cualquier gran celebración. Así lo dejó claro su entrenador, Vincent Kompany.
El técnico explicó que los propios jugadores prefieren centrarse en los próximos objetivos antes que festejar, destacando que habrá tiempo para celebraciones al final de la temporada. El Bayern mantiene su ambición intacta y apunta a conquistar todos los títulos en juego.









