El foco mediático en el fútbol suele desplazarse con facilidad del césped a todo lo que ocurre a su alrededor, y pocos futbolistas lo viven tan intensamente como Vinicius. Su espectacular tanto en Lisboa frente al Benfica quedó ensombrecido por los episodios posteriores a la celebración, con supuestos insultos raciales y una breve interrupción del encuentro ordenada por el colegiado François Letexier. La situación volvió a poner sobre la mesa el problema del racismo en el deporte de élite y provocó reacciones institucionales y sociales.
En lo estrictamente deportivo, el brasileño continúa siendo decisivo. Con ese gol alcanzó los once en la temporada y suma también once asistencias, cifras que lo convierten en el único jugador del Real Madrid en dobles dígitos en ambos apartados. En un equipo donde Mbappé concentra buena parte de la producción goleadora, ese equilibrio ofensivo resulta especialmente valioso, según revela el diario Marca.
El rendimiento del extremo ha sido clave para que el conjunto blanco se mantenga en la cima de la Liga y bien encaminado en la Champions. Sin embargo, su curso no ha sido lineal: durante meses estuvo en el punto de mira por su irregularidad y por su tensa relación con Xabi Alonso, alimentada por la polémica sustitución en el clásico liguero. El club dejó el asunto en manos de técnico y jugador, y el brasileño pidió disculpas a sus compañeros, pero no al entrenador.
La llegada de Álvaro Arbeloa al banquillo marcó un punto de inflexión. Desde el primer momento, el nuevo técnico mostró respaldo público hacia el atacante, destacando su compromiso incluso tras la eliminación copera frente al Albacete. Ese apoyo coincidió con una reacción futbolística notable, aunque el camino no estuvo exento de obstáculos.
En el primer partido sin Xabi Alonso, contra el Levante, gran parte del Bernabéu expresó su descontento con pitos constantes hacia Vinicius, más intensos incluso que los recibidos por otros jugadores señalados anteriormente. Los reproches continuaron en el siguiente choque en casa frente al Mónaco, pero el delantero respondió con autoridad: marcó un gol y repartió tres asistencias, cambiando la narrativa en cuestión de días.
A partir de ahí encadenó nuevas actuaciones determinantes: anotó ante el Rayo, firmó un doblete frente a la Real Sociedad —tras provocar y transformar dos penaltis— y volvió a aparecer en Lisboa. Además, asumió el liderazgo ofensivo durante el bajón físico de Mbappé, que arrastraba molestias en la rodilla izquierda. El brasileño sostuvo al equipo en encuentros clave, tanto con el francés ausente como con él sobre el césped pero lejos de su mejor forma.
La Liga de Campeones sigue siendo el escenario donde su figura alcanza mayor dimensión. Con solo 25 años ya acumula 31 goles y 25 asistencias en la competición, registros que lo colocan en una élite histórica: únicamente Messi y Cristiano han dado más pases de gol que él, mientras comparte cifras con nombres como De Bruyne, Müller o Benzema. En eliminatorias también ha dejado huella con 13 tantos, incluidos los logrados en las finales ganadas por el Madrid en 2022 ante el Liverpool y en la más reciente conquista europea, así lo explica Marca apuntando.









