El gobierno francés en la persona de la Ministra de Deporte sostiene a Jenni Hermoso

El asunto Rubiales ha traspasado fronteras. Ya se acabó el tiempo de celebración para España, coronada en el último Mundial ante Inglaterra por Lauren James (1-0), hace unos días.

El presidente de la RFEF, culpable de un beso en la boca a Jenni Hermoso, consentido según sus palabras pero no ante los ojos del mundo, es señalado por las jugadoras que ahora amenazan con no jugar en la selección mientras él todavía está en el cargo.

Ante toda la presión mediática, Hermoso, principal víctima de este gesto inapropiado de Luis Rubiales, puede contar con el apoyo de Amélie Oudéa-Castéra en las redes sociales. En X (antiguo Twitter), el Ministro de Deportes y Juegos Olímpicos y Paralímpicos cita el comunicado de prensa del jugador en cuestión respondiendo: «No puede ser. Se acabo».

Suficiente para demostrarle a la jugadora del CF Pachuca que no está sola en su lucha.

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