El Olympique de Marsella volvió a tropezar en la Europa League al caer por 0-1 ante el Olympiakos este jueves, en su estreno como local en la competición. Después de la trabajada victoria frente al Troyes (0-2) el pasado fin de semana en la Ligue 1, el equipo dirigido por Bruno Genesio esperaba encadenar dos triunfos consecutivos por primera vez esta temporada, pero volvió a evidenciar sus problemas de cara a portería. Pese a ofrecer un rendimiento colectivo interesante, los marselleses fallaron en la definición. Keyliane Abdallah fue uno de los jugadores más activos, mientras que Igor Paixão, Neal Maupay y Amine Gouiri decepcionaron. Los dos primeros fueron titulares y todavía buscan sus primeros goles de la temporada, mientras que Gouiri tampoco consiguió marcar diferencias tras ingresar en la segunda mitad. Maupay terminó el encuentro sin realizar un solo disparo contra Stefan Ortega, y Gouiri sigue sin marcar desde su doblete ante el Paris FC, el pasado 6 de septiembre.
Las dificultades ofensivas preocupan especialmente porque Genesio está probando distintas alternativas para revitalizar el ataque. Abdallah volvió a destacar por su velocidad y desparpajo, e incluso dispuso de una de las mejores ocasiones del Marsella con una volea que Ortega rechazó en el minuto 37. Sin embargo, Paixão no logró concretar sus intentos, Maupay quedó neutralizado por la defensa griega y Gouiri tampoco encontró soluciones. Tras el encuentro, el entrenador señaló la falta de confianza como uno de los principales motivos del bajo rendimiento de sus delanteros. «Creo que hay un factor muy importante que debemos tener en cuenta: la confianza. Sabemos que un delantero que tiene confianza ve las cosas de otra manera», explicó, antes de recurrir a una comparación del histórico goleador Bernard Lacombe: «A veces vemos la portería muy pequeña y otras veces muy grande. Creo que ahora mismo la vemos muy pequeña». Genesio también lamentó la falta de fortuna, algunos errores en la toma de decisiones y la ausencia de espontaneidad, pese a que su equipo consiguió llevar el balón al área rival en 34 o 35 ocasiones. Tras las salidas de Mason Greenwood y Pierre-Emerick Aubameyang, el Marsella necesita recuperar urgentemente la eficacia de sus atacantes para cambiar el rumbo de su temporada.









