Tras concretar la salida de Gonzalo García al Fulham en una operación valorada en 40 millones de euros por el 70 % de sus derechos, el Real Madrid ya trabaja en encontrar un delantero que complete la rotación ofensiva. Entre las alternativas que estudia la dirección deportiva destaca Carlos Espí, atacante de 21 años del Levante, un perfil que encaja con la idea de José Mourinho para reforzar el frente de ataque con un especialista en el área.
Diversas informaciones apuntan a que el conjunto blanco ya ha realizado los primeros contactos para conocer la situación del futbolista, cuyo contrato con el Levante se extiende hasta 2028. El club valenciano mantiene una postura firme y solo contempla una salida si algún equipo abona los 25 millones de euros fijados en su cláusula de rescisión. Mientras tanto, la posibilidad de vestir de blanco habría llevado al delantero a replantearse su futuro.
La competencia por Espí también es importante. El Hull City llevaba ventaja en las negociaciones para incorporarlo a la Premier League, mientras que el Villarreal también sigue muy atento a su evolución con el objetivo de reforzar su plantilla para la próxima temporada. Sin embargo, el interés del Real Madrid podría alterar por completo el desenlace de la operación, ya que el joven goleador ve con buenos ojos la oportunidad de dar el salto al Santiago Bernabéu.









