El paso de Artem Dovbyk por la Roma dista mucho del impacto que logró en Girona. Su rendimiento ha sido irregular y en el club italiano siempre hubo dudas por su fragilidad física, motivo por el que llegó a estar en la lista de transferibles durante el verano.
Los temores no eran infundados. El delantero volvió a caer lesionado y ya acumula largas ausencias: primero entre noviembre y diciembre, después en pleno arranque del año. El tobillo izquierdo vuelve a ser el gran problema.
Ante ese panorama, el conjunto romano apostó por Evan Ferguson. El atacante irlandés, llegado desde el Brighton en forma de cesión, ha respondido con números aceptables y protagonismo creciente en el frente ofensivo.
Con solo 21 años, su continuidad depende de una cláusula cercana a los 37 millones. Entre su progresión, las molestias físicas que arrastra y el precedente de carreras frenadas por lesiones, en el Olímpico no descartan ningún desenlace.









