España viene de conquistar una Eurocopa y un Mundial, por lo que afronta una nueva edición de la Liga de Naciones como una de las grandes favoritas. La Roja comenzará su participación este sábado frente a Inglaterra y Luis de la Fuente ha mantenido, salvo algunas excepciones, el mismo grupo que conquistó el último Mundial. Entre las novedades destaca Roberto Fernández, delantero del Espanyol, quien atraviesa un gran momento y ya suma seis goles esta temporada, situándose entre los máximos goleadores de LaLiga.
Pese a los éxitos recientes, todavía existen algunas dudas sobre determinadas posiciones. Una de ellas es el extremo izquierdo, donde Álex Baena actuó como solución durante el Mundial pese a no ser su posición natural. También existe debate en el puesto de delantero centro. Mikel Oyarzabal tuvo un rendimiento satisfactorio en el último gran torneo, pero se trata de un extremo reconvertido. Parte del entorno de la selección considera que España necesita un especialista del área, un auténtico ‘9’ capaz de convertir en gol las ocasiones y representar una amenaza constante.
En ese sentido, la nueva generación de atacantes españoles ofrece varias alternativas. Roberto Fernández, de 24 años, encaja en ese perfil por su capacidad en el juego aéreo, su fortaleza en los duelos físicos y su aportación en la construcción. Un dato refleja su eficacia: esta temporada ha realizado seis disparos entre los tres palos y todos terminaron en gol. Carlos Espí, de 21 años, también destaca como un delantero de área. Después de una segunda mitad de temporada sobresaliente con el Levante, fichó por el Real Madrid y ya ha sido decisivo para darle dos victorias al conjunto blanco en los minutos finales, ante Espanyol y Elche. Gonzalo García, de 22 años, que dejó el Santiago Bernabéu para incorporarse al Fulham, también aparece como una opción de futuro.
Otro nombre a seguir es Samu Aghehowa, de 22 años, quien regresó tras una lesión de rodilla y ya había sido convocado anteriormente por la selección. Luis de la Fuente tendrá que decidir si España funciona mejor con un atacante móvil y completo como Oyarzabal, capaz de presionar, participar en la elaboración, caer a otras zonas y realizar permutas, o con un delantero de área como Carlos Espí. Con un ‘9’ más clásico, la Roja podría ganar presencia y eficacia en el área, además de aprovechar los centros de futbolistas como Lamine Yamal. Una alternativa que permitiría al seleccionador modificar el estilo de juego cuando lo considere necesario y ofrecer nuevas dificultades a sus rivales.









