En una noche absolutamente loca, el Estrasburgo remontó ante el Mainz (4-0) este jueves, en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Conference League. Derrotado 2-0 en la ida, el Racing le dio la vuelta a la eliminatoria con una autoridad impresionante para alcanzar la primera semifinal europea importante de su historia.
Impulsado por una Meinau en ebullición, el Racing empezó el partido con mucha intensidad en la presión y un verdadero dominio del balón. Ouattara dio el primer aviso nada más comenzar, y Diego Moreira hizo temblar al estadio con una espectacular chilena que Batz logró despejar. A pesar de algunas llegadas peligrosas del Mainz en transición, especialmente con un centro de Weiper o una ocasión clara de Tietz, los alsacianos fueron imponiendo su ritmo. Esa superioridad se tradujo en gol cuando Chilwell, lanzado por la izquierda por Enciso, puso un centro raso que Nanasi remató en el primer palo con la punta del pie (1-0, min. 26).
Lejos de bajar el ritmo, los hombres de Gary O’Neil siguieron asfixiando a un Mainz cada vez más pasivo. Kohr se libró con una simple amarilla tras un codazo sobre Diego Moreira, mientras Estrasburgo subía aún más la intensidad. Tras una larga posesión, Nanasi encontró a Enciso en la derecha del área, y el paraguayo centró perfecto para que Ouattara marcara de cabeza a bocajarro (2-0, min. 35). Poco después, el propio Ouattara rozó el doblete con una volea, y Enciso volvió a toparse con Batz. El Racing se fue al descanso lleno de confianza, con la eliminatoria completamente abierta.
El inicio del segundo tiempo fue menos brillante. Mainz salió con mejores intenciones, Barco se lesionó el tobillo al bloquear un disparo de Nebel, y Emegha, recién ingresado, falló un penalti detenido por Batz. ¿Un punto de inflexión? Para nada. A pesar de ese golpe y de un Barco tocado, Estrasburgo volvió a lanzarse al ataque. Godo peleó un balón en el área y asistió a Enciso, que puso el 3-0 y dio la ventaja en la eliminatoria (min. 69). Luego, el propio Enciso firmó una gran jugada por la izquierda y centró para que Emegha marcara de cabeza (4-0, min. 74).
El final fue una auténtica comunión entre la afición y el equipo. Diego Moreira ganó todos sus duelos, El Mourabet cerró espacios, Omobamidele despejó todo en defensa y Mainz, obligado a arriesgar, nunca dio sensación de poder reaccionar. Ni siquiera una revisión del VAR por una posible mano de Barco cambió nada. Una noche histórica, una remontada enorme y un Racing que dominó completamente el partido. Ahora, se enfrentará al Rayo Vallecano en semifinales en busca de la final en Leipzig.









