Fede Valverde vivió un momento de frustración muy visible durante el partido entre el Real Madrid y la Real Sociedad. Sustituido en el minuto 73 por Brahim Díaz, el uruguayo no ocultó su enfado y lo expresó de una forma poco convencional: antes de sentarse en el banquillo, le dio un puñetazo a una nevera portátil. El capitán del Madrid aclaró rápidamente la situación en sus redes sociales. «Tranquilos, chicos, no es la nevera la responsable de mi arrepentimiento por no haber disparado», explicó con humor.
En la zona mixta, Valverde habló de su gesto y de su responsabilidad como capitán. «Ha sido un año difícil… Me sentí responsable cuando las cosas salieron mal», confesó, antes de añadir que estos momentos de tensión fueron formativos tanto para el equipo como para él mismo. Si bien reafirmó su ambición de llegar a la Champions League, enfatizó que su frustración provenía de su nivel personal y de su deseo de dar siempre lo mejor de sí mismo en el campo.









