El traspaso de Ferran Torres al PSG por una cantidad cercana a los 50 millones de euros representa una operación muy favorable para las finanzas del FC Barcelona. El club azulgrana todavía tenía pendientes de amortizar alrededor de 11 millones por el fichaje del delantero, por lo que la venta generará un beneficio contable superior a los 35 millones de euros, que quedará reflejado en las cuentas de la temporada 2026-27. Además, su marcha permitirá liberar espacio en el límite salarial y facilitará la inscripción de los nuevos refuerzos que prepara la entidad, explica el diario Mundo Deportivo.
La salida de Ferran también supone otro ahorro importante: el Barça evitará pagar los 8 millones de euros que tenía pactados con el Manchester City por una futura renovación del atacante. Asimismo, el club catalán consiguió cerrar la operación antes de alcanzar los 55 millones, cantidad a partir de la cual habría tenido que entregar una parte del traspaso al conjunto inglés. En términos financieros, la operación es prácticamente redonda para el Barcelona y podría ser determinante para desbloquear otras operaciones, incluida la posible llegada de Rodri.









