Frenkie de Jong vuelve a estar disponible para el FC Barcelona después de recibir el alta médica y superar una etapa complicada marcada por los problemas físicos. El centrocampista neerlandés entra en la convocatoria para visitar al Betis, después de varias semanas de recuperación y de reincorporarse progresivamente a los entrenamientos colectivos. Su regreso supone una buena noticia para Hansi Flick, aunque el futbolista tendrá que recuperar el ritmo competitivo tras una temporada en la que las lesiones condicionaron su continuidad.
Los problemas comenzaron en septiembre, cuando sufrió una lesión muscular con la selección de Países Bajos que le hizo perderse un partido con el Barça. En febrero, una rotura en el bíceps distal de la pierna derecha lo mantuvo alejado de los terrenos de juego durante varios encuentros, mientras que en mayo volvió a causar baja por un problema que el club no detalló públicamente. Sin embargo, el episodio más delicado llegó durante el Mundial, donde disputó seis partidos con molestias antes de que el Barcelona confirmara en julio una rotura del ligamento lateral interno de la rodilla derecha. Desde entonces, acumuló diez ausencias con el conjunto azulgrana y otras cuatro con su selección.
El propio De Jong reconoció que continuó jugando durante el torneo porque le habían indicado que podía hacerlo, pese al dolor que sentía, y porque disputar un Mundial representaba un sueño para él. Ahora, con la lesión superada, el neerlandés afronta el reto de recuperar su mejor versión en un Barcelona que ha seguido avanzando durante su ausencia. Además, su regreso abre nuevas posibilidades tácticas para Flick, quien contempla la opción de probarlo como central zurdo, una alternativa que podría modificar su papel habitual en el centro del campo.









