La lesión de Manu Koné durante el partido de Champions League entre la AS Roma y el Real Madrid (3-4) ha encendido las alarmas tanto en su club como en la selección francesa. El centrocampista tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 17 por unas molestias en el muslo. Las pruebas médicas confirmaron una lesión de primer grado que lo mantendrá varias semanas alejado de los terrenos de juego y que podría obligar a Zinedine Zidane a modificar sus planes en el centro del campo de cara a la próxima convocatoria de Francia.
En rueda de prensa, el entrenador de la Roma, Gian Piero Gasperini, aclaró este viernes el estado físico del jugador: «Koné se ha sometido a una resonancia magnética y sufre una lesión de primer grado. No es especialmente grave, pero necesita tiempo para recuperarse. Esperamos que esté recuperado para el partido contra el Sassuolo, antes del parón internacional».









