El presidente del Atlético de Madrid está muy enfadado tras la derrota contra el FC Barcelona (1-2) el pasado sábado. El partido cumplió con las expectativas, pero los colchoneros fueron sorprendidos por un conjunto catalán más eficaz en los momentos clave.
Más allá del espectáculo, la polémica no deja de crecer en la capital española. Miguel Ángel Gil Marín, director general del club, expresó su malestar en un comunicado oficial, señalando una decisión arbitral que considera determinante al final del encuentro: la tarjeta roja mostrada inicialmente a Gerard Martin, que fue anulada tras la intervención del VAR.
“Cuando vemos las imágenes y escuchamos el audio compartido por la Federación, no podemos sentir otra cosa que vergüenza. Es inaceptable que nos permitan oír comentarios totalmente contrarios al buen funcionamiento del VAR sin que ocurra nada”, declaró.
El dirigente fue más allá y criticó la falta de criterio en las decisiones arbitrales: “No es normal que los criterios cambien sin que sepamos a qué atenernos. Esto nos ha ocurrido en las dos últimas jornadas. Es absurdo”. La tensión aumenta en Madrid.









