Traspasado del Paris Saint-Germain al AC Milan por 74 millones de euros durante este mercado de verano, Gonçalo Ramos, de 25 años, dejó su papel de suplente en París para intentar convertirse en titular con el conjunto rossonero. El delantero portugués ya marcó en la pretemporada contra el Manchester United (4-2) y llega con una presión especial, ya que se convirtió en el fichaje más caro de la historia del club lombardo.
Además, Ramos heredó el famoso número 9, una camiseta que en los últimos años ha estado asociada a las dificultades que encontraron varios de sus predecesores. Sin embargo, el atacante asegura que no dudó cuando apareció la oportunidad de fichar por el Milan.
«Cuando supe que existía la posibilidad de venir aquí, no lo dudé ni un segundo: era la decisión correcta. Para mí estaba claro desde el primer momento: quería estar aquí y formar parte de este proyecto», explicó el portugués al canal oficial del Milan. También reveló un detalle especial: el Milan era el equipo favorito de su padre.
Respecto a la supuesta maldición del número 9, Ramos se lo toma con humor y no parece preocupado. «No creo en esas cosas, solo creo en el trabajo. Quizás yo esté más «maldito» que el número, ya veremos», bromeó el delantero, dispuesto a romper con la mala racha de la camiseta.









