El Mundial 2026 representa uno de los grandes desafíos de la temporada para los futbolistas y también una fuente de preocupación para los clubes. En el Real Madrid existe especial atención sobre jugadores como Kylian Mbappé, Vinicius Junior y Jude Bellingham, que afrontarán una importante carga de partidos con sus respectivas selecciones. La cercanía de la pretemporada aumenta la inquietud de las entidades, que temen posibles lesiones durante la competición internacional.
Para responder a esta situación, la FIFA mantiene activo su Programa de Protección de Clubes, un mecanismo destinado a compensar económicamente a las entidades cuyos jugadores sufran lesiones en compromisos oficiales con sus selecciones nacionales. Sin embargo, no todas las dolencias están cubiertas. El organismo solo concede indemnizaciones cuando la lesión mantiene al futbolista alejado de los terrenos de juego durante más de 28 días consecutivos. En esos casos, el club recibe una compensación diaria de 20.548 euros.
El sistema establece un límite máximo de cobertura de 365 días por lesión, lo que sitúa la indemnización máxima en 7,5 millones de euros por jugador afectado. Este programa fue creado tras años de reclamaciones por parte de los grandes clubes europeos, que asumían en solitario las consecuencias deportivas y económicas de perder a sus futbolistas durante largos periodos por lesiones sufridas con sus selecciones. Aun así, aunque la compensación económica ayuda a mitigar el impacto financiero, ninguna cantidad puede reemplazar la importancia deportiva de una estrella ausente durante meses.









