Gianni Infantino atraviesa uno de los momentos más delicados de su gestión al frente de la FIFA. Según el New York Post, el dirigente italo-suizo está buscando el respaldo de la administración de Donald Trump para mantenerse en la presidencia del organismo, después de verse debilitado por el fracaso de FIFA Forward Enterprise.
De acuerdo con la publicación, Infantino tenía previsto conversar este lunes por teléfono con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y también habría intentado comunicarse en varias ocasiones con Donald Trump, aunque sin éxito.
Oficialmente, el presidente de la FIFA pretende hablar con Rubio sobre cómo el fútbol puede fortalecer la influencia internacional de Estados Unidos. Sin embargo, fuentes citadas por el medio aseguran que el verdadero objetivo es político.
«Todos sabemos que, en realidad, se trata de conservar su cargo. En este momento no se trata de otra cosa», afirmó una fuente al diario estadounidense.
Otra persona consultada describió a Infantino como un dirigente «aislado» y en busca de «aliados de peso que lo respalden públicamente», mientras la UEFA continúa encabezando la oposición a su gestión.









