Infantino quiso hacer historia con Israel y Palestina, pero la FIFA frenó su polémico proyecto

En medio de una enorme polémica que ha debilitado su posición al frente de la FIFA, Gianni Infantino habría intentado una maniobra inesperada para mejorar su imagen. Según The Athletic, el presidente de la FIFA impulsó en privado un ambicioso proyecto para crear un gigantesco festival juvenil que reuniría a las 211 federaciones miembro en un Mundial inédito reservado para jugadores menores de 15 años.

Para financiar el proyecto, inspirado en los grandes torneos de béisbol de Estados Unidos, la FIFA habría negociado discretamente con importantes inversores privados, entre ellos Todd Boehly, propietario del Chelsea. La idea contemplaba una difusión mundial a través de ESPN y grandes ceremonias en los parques Disney de Florida. Pero Infantino quería algo todavía más impactante para inaugurar el torneo y atraer la atención internacional.

La propuesta más llamativa habría sido organizar un partido inaugural entre Israel y Palestina, presentado como un histórico símbolo de paz. La iniciativa buscaba darle a Infantino un golpe de efecto político después del fracaso del Congreso de Vancouver, donde no consiguió que los representantes de ambos países estrecharan sus manos. Sin embargo, el proyecto nunca llegó a concretarse.

La FIFA terminó abandonando el plan estadounidense antes del Mundial de 2026, preocupada por las críticas relacionadas con la comercialización de una competición destinada a niños. Florida y los inversores privados quedaron fuera y el torneo fue trasladado discretamente a Bakú, Azerbaiyán, sin capital externo. El ambicioso proyecto de Infantino acabó así muy lejos del espectáculo y del impacto diplomático que pretendía conseguir.