
Italia atraviesa actualmente un momento complicado tras dos salidas importantes: la del seleccionador Gennaro Gattuso y la del presidente de la Federación, Gabriele Gravina. Aun así, ya comienzan a surgir nombres para tomar las riendas del fútbol italiano, entre ellos Massimiliano Allegri y Antonio Conte como posibles candidatos al banquillo. En la FIGC, también destaca una figura: Paolo Maldini, de 57 años. El exdefensa del AC Milan cuenta con el apoyo de cerca del 70 % de los votantes en una encuesta, lo que simboliza un posible aire de renovación para la Nazionale.
Entre bastidores, las conversaciones continúan y la presión aumenta sobre los posibles candidatos. El ministro italiano de Deportes, Andrea Abodi, ya había elogiado públicamente las cualidades humanas y deportivas de Maldini, con la intención de acercarlo anteriormente a la selección. Según La Stampa, incluso le habría planteado un primer acercamiento formal.
Sin embargo, Maldini no parece del todo convencido de asumir el cargo, especialmente en un contexto en el que su influencia podría ser limitada. Mientras tanto, la carrera por la presidencia sigue abierta, con Giovanni Malagò considerado como el principal favorito. A pocos meses de las elecciones previstas para el 22 de junio, las negociaciones se intensifican y las incertidumbres siguen sin resolverse.








