Julián Álvarez ha regresado a los entrenamientos del Atlético de Madrid, pero su situación continúa sin resolverse. El delantero argentino ya conversó con Diego Simeone y dejó clara su postura: quiere abandonar el conjunto rojiblanco este verano y su gran objetivo sigue siendo fichar por el FC Barcelona. El jugador considera que el Atlético no ha respetado el compromiso que, según su entorno, existía desde meses atrás para facilitar su salida si aparecía una propuesta importante. De hecho, el Barça habría llegado a plantear una oferta cercana a los 100 millones de euros, aunque el club madrileño rechazó cualquier posibilidad de negociar, describe el diario Sport.
Lejos de dar marcha atrás, Julián tampoco ha pedido disculpas por sus declaraciones durante el Mundial, pese a las informaciones que apuntaban en esa dirección. Según las últimas versiones, el argentino mantiene exactamente la misma intención que expresó públicamente: entiende que su ciclo en el Atlético está terminado y quiere buscar un nuevo destino. Simeone, por su parte, le transmitió que cuenta con él para la próxima temporada. La relación entre ambos se mantiene dentro de la normalidad, pero sus posiciones sobre el futuro del delantero continúan siendo completamente opuestas.
El siguiente movimiento podría producirse en los despachos. El entorno de Julián pretende reunirse cuanto antes con Miguel Ángel Gil Marín para intentar desbloquear la situación y recordarle el supuesto compromiso adquirido meses atrás. El Barça permanece muy atento a todo lo que ocurra, consciente de que la operación dependerá de que el Atlético acepte finalmente sentarse a negociar. Por ahora, el argentino trabaja con normalidad y no está enfrentado públicamente al club, pero tampoco ha renunciado a su deseo de vestir de azulgrana.









