Julián Álvarez podría llegar al Barça sin pagar los 490 millones de su cláusula

El posible fichaje de Julián Álvarez por el FC Barcelona tendría una particularidad jurídica que podría facilitar la operación. Al tratarse de un jugador del Atlético de Madrid y de una negociación entre dos clubes españoles, la normativa de la FIFA no tendría capacidad para imponer sanciones deportivas en este caso.

La vía estaría contemplada en el Real Decreto 1006, que regula la relación laboral de los deportistas profesionales en España. Esta legislación permitiría al delantero argentino poner fin unilateralmente a su vínculo con el Atlético. En ese escenario, no tendría que abonar los 490 millones de euros correspondientes a su cláusula de rescisión.

La cantidad que debería pagarse sería determinada por la justicia ordinaria española, teniendo en cuenta las circunstancias de la ruptura y el perjuicio ocasionado al Atlético. El Barcelona asumiría esa compensación de forma subsidiaria y, además, Álvarez podría comenzar a jugar con el conjunto azulgrana desde el mismo momento en que se formalizara su incorporación.

La situación sería muy diferente si el argentino militara en un club de otro país. En ese supuesto, la FIFA podría intervenir y existiría el riesgo de sanciones tanto para el futbolista como para el Barcelona. Álvarez todavía estaría dentro del denominado periodo protegido, que se extiende hasta junio de 2027 debido a que llegó al Atlético en 2024 con 24 años.

Precisamente por encontrarse dentro de ese periodo, una ruptura considerada injustificada podría provocar una suspensión de cuatro meses para el jugador, ampliable a seis en circunstancias agravantes, además de una prohibición al Barcelona para inscribir nuevos futbolistas durante dos mercados. Sin embargo, esas medidas no serían aplicables en una operación entre clubes españoles: la legislación nacional contempla principalmente una compensación económica, mientras que la FIFA no tendría competencia para sancionar deportivamente el caso.