Julián Álvarez tomó una importante decisión respecto a su futuro profesional después de la conflictiva situación que protagonizó durante el último mercado de fichajes. Según TyC Sports, el delantero del Atlético de Madrid y de la selección argentina dejará de trabajar con Fernando Hidalgo, su histórico representante, y comenzará la búsqueda de un nuevo agente.
La determinación llega después de la frustrada operación que pudo llevar a la Araña al Barcelona. Durante el Mundial de 2026, el delantero había manifestado públicamente su deseo de abandonar el conjunto rojiblanco. «Lo mejor para todos es una transferencia», expresó tras el triunfo de Argentina ante Austria, unas declaraciones que generaron un fuerte impacto en la dirigencia del Atlético.
El club madrileño, sin embargo, se mantuvo firme y rechazó cualquier posibilidad de negociar la salida de su principal figura con el Barcelona. La entidad rojiblanca se remitió a la cláusula de rescisión de 500 millones de euros y finalmente Julián permaneció en el equipo. Además, Miguel Ángel Gil Marín cuestionó públicamente a su entorno: «Ha habido personas que se han encargado de engañarlo y confundirlo», afirmó en agosto.
Ahora, con el mercado cerrado y todavía en medio de una relación complicada con parte de la afición, Julián Álvarez pretende pasar página y concentrarse en recuperar su mejor versión con el Atlético de Madrid. En ese proceso, el argentino ya tomó una decisión contundente: poner fin a su vínculo con Hidalgo y confiar su carrera a un nuevo representante.









