Rudi García dirigirá a una selección en una Copa del Mundo por primera vez en su carrera este verano. El entrenador francés de la selección de Bélgica tiene ambiciones sin límites de cara a esta competición, incluso más altas que el objetivo básico fijado por la Federación.
“Creo que hay que distinguir entre el objetivo y la ambición. La ambición no tiene límites. Eso es lo que voy a inculcar a mis jugadores: tenemos derecho a soñar. Debemos llegar lo más lejos posible en esta competición. El objetivo mínimo es superar la fase de grupos, y después veremos qué ocurre”, declaró el exentrenador del Nápoles en el programa Téléfoot este domingo.
Los Diablos Rojos se enfrentarán a Egipto, Nueva Zelanda e Irán en la fase de grupos, una misión que parece estar a su alcance.









