El Paris Saint-Germain cayó 3-1 ante el Mónaco el viernes, pero su entrenador Luis Enrique evitó dramatizar la situación. A pocos días del enfrentamiento contra el Chelsea en la Champions League, el técnico español pidió tranquilidad y confianza en el trabajo del equipo.
Durante la rueda de prensa posterior al partido, el entrenador explicó que los problemas actuales del PSG tienen más relación con el aspecto mental que con el rendimiento físico o táctico. Según él, cuando aparecen las dificultades, lo primero que se resiente es la confianza de los jugadores.
Luis Enrique insistió en que la confianza no se consigue de manera inmediata. El técnico señaló que debe construirse día a día y recordó que una derrota no cambia el potencial del equipo, que sigue creyendo capaz de revertir la situación.









