Probablemente sea uno de los jugadores más esperados de este Mundial. Lamine Yamal, que regresó de una lesión justo a tiempo para unirse a la selección de España, es sin duda uno de los futbolistas más emocionantes del torneo.
En su primera Copa del Mundo, el extremo de 18 años genera una enorme expectativa y carga con la presión de todo un país para desequilibrar los partidos. Sin embargo, el joven atacante asegura que no se siente afectado por esa responsabilidad.
«Nunca me pongo presión a mí mismo. Mi madre me tuvo cuando tenía 16 años, y eso sí que es una verdadera presión. Mi padre tuvo que salir adelante y recoger cosas de la calle para llevar comida a casa. Eso sí es una verdadera presión. Lo único que tengo que hacer yo es jugar al fútbol y hacer sentir orgullosos a los españoles», declaró en una entrevista con la Cadena SER.









