En el Paris Saint-Germain, la salida de Bradley Barcola fue recibida con tristeza. El francés se había ganado el cariño de sus compañeros y del club, pero decidió marcharse este verano rumbo al Liverpool en busca del protagonismo que Luis Enrique no podía garantizarle. El delantero quería tener un papel de titular indiscutible y aceptó el desafío de jugar en la Premier League, en un traspaso que alcanzó los 140 millones de euros. «Todo lo que quiero es estar en el campo y jugar», declaró tras su llegada a los Reds, donde también expresó su deseo de conquistar la Premier League y permanecer durante muchos años en el club.
La expectativa sobre Barcola era enorme después de su exitoso paso por París y su crecimiento con la selección francesa. Además, algunos aficionados del Liverpool lo veían como uno de los futbolistas llamados a ocupar el espacio dejado por Mohamed Salah. Sin embargo, el atacante llegaba sin haber disputado minutos oficiales con el PSG al comienzo de la temporada y necesitaba recuperar el ritmo competitivo. Su debut se produjo el 4 de septiembre ante el Ipswich Town, en una victoria por 2-0, cuando disputó 26 minutos. Su velocidad dejó algunos destellos y recibió elogios de su entrenador y de la prensa inglesa.
Posteriormente, las opiniones fueron menos positivas. Barcola fue titular ante el Atlético de Madrid en la Champions League y disputó 60 minutos, pero estuvo impreciso de cara al gol y terminó abandonando el terreno de juego por unas molestias que finalmente fueron solo calambres. Después participó ante Fulham, Tottenham y Bournemouth, acumulando minutos y mostrando esfuerzo en labores defensivas, aunque todavía sin encontrar la contundencia esperada en ataque. En sus cinco primeros partidos con el Liverpool, tres de ellos como titular, suma 248 minutos sin goles ni asistencias, según Liverpool Echo.
La presión también está relacionada con su elevado precio y con la comparación con Florian Wirtz. El periodista especializado en fútbol inglés Salim Baungally considera que algunos aficionados esperan un impacto inmediato debido a los 140 millones de euros pagados por el jugador. Además, señala que Barcola todavía no está mostrando con regularidad su principal virtud: la capacidad de desbordar y generar peligro desde el costado izquierdo. En contraste, Alan Shearer salió en defensa del francés y destacó su enorme talento, su capacidad para entusiasmar a los aficionados y su actuación ante Fulham, aunque considera que todavía necesita mejorar sus cifras goleadoras.
Mientras tanto, Barcola se encuentra concentrado con la selección francesa durante el parón internacional. Bajo las órdenes de Zinédine Zidane podría disponer de minutos y, además, tendrá una nueva competencia por la banda izquierda, ya que el nuevo seleccionador pretende utilizar a Kylian Mbappé en esa posición. Barcola ya ha convivido con la competencia tanto en París como con Francia y ahora el Liverpool espera que dé un paso adelante y empiece a justificar las enormes expectativas generadas por su fichaje.









