Hans-Dieter Flick ha decidido imponer disciplina férrea en el FC Barcelona con un nuevo sistema de sanciones económicas para los jugadores que incumplan la puntualidad en días de partido. El técnico alemán, conocido por su rigor y exigencia, ha establecido multas muy elevadas para quienes lleguen tarde a las reuniones del equipo, buscando reforzar el compromiso y la profesionalidad dentro del vestuario.
El propio Ferran Torres reveló la medida durante su participación en el programa El Hormiguero. Según explicó el delantero, el castigo puede alcanzar los 40.000 euros por un retraso de apenas diez minutos en una jornada de encuentro oficial. Una decisión que refleja la filosofía de Flick, centrada en la disciplina colectiva y el respeto por las normas internas del club.
Este endurecimiento de las reglas pretende evitar distracciones y mejorar la concentración del equipo en los días clave, consolidando una cultura de exigencia máxima. La medida ha generado sorpresa por su severidad, pero también evidencia el deseo del entrenador de mantener un alto nivel de profesionalidad en todos los aspectos del día a día.









