Mbappé, en deuda con el Clásico: cinco derrotas en seis partidos ante el Barça encienden las alarmas en el Madrid

Para Kylian Mbappé, la dinámica de los enfrentamientos contra el FC Barcelona ha adquirido un cariz especialmente preocupante desde su llegada al Real Madrid, hasta el punto de convertirse en uno de los temas más debatidos alrededor de su adaptación al fútbol español y, en particular, al peso simbólico del Clásico.

El delantero francés, llamado a marcar una época en el Santiago Bernabéu, está viviendo noches muy complicadas cada vez que se mide al eterno rival. La final de la Supercopa de España, perdida por 3-2 frente al Barça, no ha sido un hecho aislado, sino la confirmación de una tendencia negativa que empieza a generar inquietud tanto en el club como entre la afición madridista. Según datos recogidos por Stats Foot, Mbappé ha perdido cinco de los seis Clásicos oficiales que ha disputado con la camiseta blanca, logrando apenas una victoria ante los blaugrana. Un balance sorprendente y decepcionante para un futbolista de su calibre, especialmente si se compara con su pasado reciente.

La diferencia resulta aún más llamativa si se mira su etapa en el Paris Saint-Germain. En Francia, Mbappé se mostró prácticamente intratable en los grandes duelos domésticos: permaneció invicto en 14 Clásicos ante el Olympique de Marsella, con un registro impresionante de 12 victorias y 2 empates. En aquellos encuentros, no solo destacaba por sus goles y asistencias, sino también por su capacidad para aparecer en los momentos decisivos y marcar diferencias en partidos cargados de tensión y rivalidad. En España, en cambio, esa versión dominante parece diluirse cada vez que el rival es el Barça.

La última derrota en la Supercopa estuvo además rodeada de polémica y de sensaciones negativas a nivel individual. Mbappé comenzó el partido desde el banquillo y solo ingresó en los últimos minutos, cuando el encuentro ya estaba muy condicionado. Su aportación ofensiva fue prácticamente inexistente, sin acciones determinantes ni peligro real para la defensa azulgrana. Su presencia se notó más en tareas defensivas, especialmente en un duelo con Lamine Yamal, y de manera indirecta en la jugada que terminó con la expulsión de Frenkie de Jong. Para un jugador fichado como estrella absoluta, este tipo de protagonismo resulta claramente insuficiente.

Sin embargo, lo que más ruido generó ocurrió después del pitido final. Durante la ceremonia de entrega de medallas, Mbappé fue captado por las cámaras visiblemente contrariado, en una actitud que muchos interpretaron como un intento de impedir que sus compañeros realizaran la tradicional guardia de honor a los campeones. El gesto provocó una oleada de críticas e indignación, especialmente entre la afición y los espectadores catalanes, que lo consideraron una falta de deportividad. Desde el Real Madrid se defendieron alegando que la Federación había pedido al equipo que se retirara del campo para no interferir en la retransmisión, pero las imágenes emitidas dejaron espacio para la duda y reforzaron la percepción de un Mbappé frustrado y superado por la situación.

Todo ello ha contribuido a que el aura casi intocable que rodea al futbolista francés se vea seriamente cuestionada en el contexto del Clásico español. Sus números y sensaciones con el Real Madrid contrastan de forma evidente con sus éxitos en París y ponen de manifiesto una realidad incómoda: incluso un jugador de talla mundial puede encontrarse con enormes dificultades cuando se enfrenta repetidamente a un rival histórico, en un escenario tan exigente como el que plantea el FC Barcelona.

El Clásico no es un partido más, y Mbappé está descubriendo que el peso emocional, la presión mediática y la intensidad competitiva pueden neutralizar incluso a las mayores estrellas. De cara al futuro, el gran reto del francés no será solo mejorar sus estadísticas contra el Barça, sino demostrar liderazgo, personalidad y capacidad para cambiar el rumbo de estos enfrentamientos. Hasta entonces, su relación con el Clásico seguirá siendo uno de los grandes interrogantes de su etapa en el Real Madrid.