El Real Madrid vive momentos de máxima preocupación con Kylian Mbappé. El delantero francés podría no volver a jugar esta temporada si decide no asumir riesgos con su rodilla izquierda. Aunque el parte médico habla oficialmente de un esguince, existe el temor de que, si fuerza su regreso, la dolencia derive en una rotura del ligamento cruzado posterior, una lesión de mucha mayor gravedad que pondría en peligro incluso su presencia en el próximo Mundial, lo explica el diario Sport.
La situación ha generado inquietud dentro del club. En algunos sectores consideran que la lesión no se gestionó de la mejor manera y que el futbolista acumuló demasiados esfuerzos hasta alcanzar un punto delicado. El dolor persistente llevó a Mbappé a viajar a Francia para consultar al especialista Bertrand Sonnery-Cottet, cuyo veredicto habría sido claro: parar de manera indefinida para evitar un daño mayor que comprometa su futuro inmediato.
A poco más de tres meses para la Copa del Mundo, el tiempo juega en su contra. Desde el entorno del jugador no comparten los plazos optimistas que se deslizan desde el club sobre una posible reaparición, por ejemplo, en una hipotética vuelta de Champions. Consideran que precipitar su regreso supondría un riesgo innecesario en un momento clave de su carrera, según Sport.
Mbappé entiende que ya ha forzado en exceso esta temporada, especialmente en compromisos importantes como la final de la Supercopa, donde participó pese a no estar al cien por cien. Ahora mismo la rodilla presenta inestabilidad y jugar implicaría hacerlo muy condicionado y con un alto riesgo de rotura, lo que podría afectar no solo al Mundial sino también al inicio del próximo curso.
En el Real Madrid asumen que su estrella es fundamental —su ausencia ya se notó en la última derrota liguera—, pero también dejan en manos de los médicos y del propio futbolista la decisión final. Los especialistas coinciden en que no necesita pasar por quirófano por ahora, sino reposo y trabajo específico de fortalecimiento, evitando acciones explosivas. El desenlace dependerá de su evolución, aunque el escenario más prudente apunta a una larga pausa.









