Didier Deschamps dejará el cargo de seleccionador de Francia después del Mundial y, salvo sorpresa, será reemplazado por Zinedine Zidane. Aunque la información nunca ha sido oficializada, es un secreto a voces que el exnúmero 10 asumirá el mando de Les Bleus.
Su llegada podría verse facilitada por una comisión mixta paritaria que se reunió este miércoles por la tarde. El organismo revisó una disposición incluida en la ley sobre la gobernanza del deporte francés, aprobada el pasado 29 de junio por la Asamblea Nacional. Ese texto establecía un límite salarial de 12.000 euros brutos al mes para los dirigentes de las distintas federaciones deportivas. Si bien esa cifra puede parecer elevada en la mayoría de los deportes, resulta muy baja para un cargo de dirección en el fútbol, especialmente porque la medida también afecta a otros empleados de las federaciones.
Con esa normativa, a la Federación Francesa de Fútbol (FFF) le habría resultado muy complicado igualar las exigencias salariales de Zidane, incluso teniendo capacidad económica para hacerlo. «¿Cómo, con un marco así (…), se puede contratar al mejor seleccionador para la Federación Francesa de Fútbol, como Zinedine Zidane?», cuestionó Karl Olive (Ensemble pour la République), quien también forma parte del consejo de administración de la Liga de Fútbol Profesional (LFP).
Por ello, la comisión modificó el texto y decidió elevar el límite salarial para los altos cargos de las federaciones hasta 450.000 euros brutos anuales. Aunque esa cantidad sigue estando por debajo de los ingresos habituales de un entrenador de la élite, que suele percibir varios millones de euros por temporada, la normativa permitirá solicitar una excepción al Ministerio de Deportes para superar ese tope salarial. No obstante, dicha autorización deberá ser aprobada por el ministerio.









