José Mourinho ha identificado un aspecto del juego que quiere potenciar en el Real Madrid: los cambios de orientación para sorprender a las defensas rivales. El técnico portugués considera que Arda Güler, Bernardo Silva, Federico Valverde y Marc Cucurella tienen las condiciones necesarias para ejecutar esta tarea con mayor frecuencia. Su objetivo es recuperar una de las herramientas que caracterizaron al equipo durante la etapa de Toni Kroos, cuya precisión en los desplazamientos largos facilitaba la salida del balón y la creación de espacios.
El Clásico frente al Barcelona sirve como ejemplo de lo que busca el entrenador. Una apertura de Bernardo Silva hacia el costado izquierdo permitió generar superioridad por esa banda y terminó originando una jugada que culminó con un gol de Kylian Mbappé tras un rebote. Mourinho quiere que sus futbolistas repitan este tipo de acciones, ya que los cambios de frente obligan al rival a desplazarse, abren espacios y pueden facilitar la superación de la presión. Güler y Bernardo destacan por su visión de juego, mientras que Valverde y Cucurella también cuentan con capacidad para realizar envíos largos.
Para que esta estrategia funcione, el entrenador también considera fundamental la participación de Mbappé, Vinicius y los laterales, quienes deberán estar atentos a los balones que lleguen desde el lado contrario y aprovecharlos para atacar con ventaja. Un buen control orientado puede permitirles ganar metros rápidamente y acercarse al área rival con menos oposición. La ausencia de partidos entre semana le dará a Mourinho tiempo para trabajar estos movimientos durante los entrenamientos, con la intención de convertirlos en un recurso habitual del conjunto blanco.









