Mourinho cambia el tono, y ya compara su regreso con el de Ancelotti

El regreso de José Mourinho al banquillo del Real Madrid ha generado una enorme expectación. Para Susana Guasch, volver a ver al técnico portugués dirigiendo al equipo en el Santiago Bernabéu tendrá un componente especialmente emotivo, sobre todo porque, a sus 63 años y después de una trayectoria repleta de éxitos, difícilmente parecía que fuera a producirse una segunda etapa en el conjunto blanco.

La periodista considera que Mourinho afronta esta nueva aventura desde una posición muy diferente a la de su primera etapa. El entrenador ya tiene una carrera consolidada y, precisamente por eso, su regreso representa más un desafío personal que una necesidad profesional. Guasch incluso compara sus sensaciones con las que pudo experimentar Carlo Ancelotti cuando volvió al Real Madrid después de haber pasado por otros grandes clubes.

Sin embargo, la aparente tranquilidad que está mostrando Mourinho no significa que haya cambiado completamente su personalidad. Guasch sostiene que el portugués mantiene su carácter y que, cuando avance la temporada, probablemente volverá a mostrar la intensidad que siempre le ha acompañado. Al mismo tiempo, plantea la posibilidad de que esta actitud más serena responda también a una estrategia diseñada para evitar conflictos innecesarios y proteger al vestuario.

Por ahora, Mourinho ha optado por mantener una línea prudente con respecto a los árbitros y a LaLiga. La interpretación es que el técnico quiere acumular argumentos antes de lanzar cualquier crítica contundente. Si considera que el Real Madrid es perjudicado, su intención sería intervenir con mayor fuerza, pero evitando convertir cada jornada en una batalla pública que pueda terminar afectando al equipo.

Guasch entiende que el gran reto será mantener ese equilibrio durante toda la temporada. El Madrid necesita recuperar el protagonismo después de dos cursos sin conquistar los grandes objetivos, mientras que Barcelona y Atlético de Madrid también llegan con proyectos competitivos. Si alguien ataca al club o se produce una situación que Mourinho considere injusta, todo apunta a que saldrá en defensa del Real Madrid, aunque esta vez podría hacerlo con una estrategia mucho más calculada que durante su primera etapa.