Kylian Mbappé afronta una nueva temporada con el Real Madrid bajo la dirección de José Mourinho, quien ha regresado al banquillo blanco con la intención de construir un equipo mucho más comprometido en todas las fases del juego. El delantero francés, protagonista habitual por sus extraordinarios números ofensivos, vuelve a estar en el centro de las miradas.
Uno de los aspectos que Mourinho quiere corregir es la implicación defensiva de sus estrellas. El técnico portugués dejó claro que no habrá excepciones y que todos los futbolistas deberán asumir responsabilidades cuando el rival tenga el balón. Un mensaje que afecta directamente a Mbappé, señalado en numerosas ocasiones por su menor participación en las tareas defensivas.
«Tenemos que formar un equipo, trabajar bien y no negociar lo que no es negociable», explicó Mourinho, quien también habló de la dificultad de encontrar el equilibrio entre Mbappé, Vinicius y Jude Bellingham. El entrenador considera que las posiciones de los tres jugadores no son incompatibles y confía en disfrutar de una gran temporada con ellos.
Mourinho fue todavía más contundente al explicar su idea defensiva. Según el portugués, cuando el rival presiona al Real Madrid en su propio campo, todos deben colaborar. Algunos jugadores tendrán que presionar directamente y otros deberán cerrar espacios, pero la idea de que unos defiendan mientras otros simplemente esperan el balón no tiene cabida en su proyecto.
Esta exigencia podría terminar beneficiando a la selección francesa y, especialmente, a Zinédine Zidane. El técnico francés, que podría asumir en el futuro el mando de Les Bleus, también necesitará que Mbappé sea capaz de ofrecer mucho más que goles y desequilibrio en ataque. Una mayor disciplina táctica en Madrid podría darle nuevas herramientas al delantero.
Ahora queda por comprobar si Mbappé responde al desafío de Mourinho. El francés regresa este sábado a la competición con el Real Madrid frente al Espanyol y tendrá desde el primer día la misión de demostrar que puede convertirse en un futbolista todavía más completo. El mensaje del portugués ha sido claro: en su Real Madrid, defender tampoco es negociable.









