José Mourinho protagonizó una de las imágenes más comentadas del sábado al negarse a comparecer ante los medios de comunicación después de la victoria del Real Madrid frente al Villarreal. El encuentro estuvo marcado por la expulsión de Vinicius Júnior y las protestas contra el arbitraje de Isidro Díaz de Mera Escuderos. El técnico portugués vivió el partido con mucha tensión, cuestionando varias decisiones arbitrales y reaccionando con efusividad cuando el brasileño marcó un gol que finalmente fue anulado. La frustración aumentó tras la tarjeta roja al delantero, que tuvo que ser sujetado por sus compañeros mientras Mourinho y parte de su cuerpo técnico protestaban desde la banda. La ausencia del entrenador en la rueda de prensa alimentó las especulaciones sobre un posible gesto de protesta contra el colectivo arbitral, aunque, según informa Sport, la principal razón habría sido evitar que su enfado le llevara a realizar declaraciones que pudieran acarrearle una sanción disciplinaria.
El portugués habría optado por mantenerse al margen para no perjudicar todavía más al equipo en un momento delicado de la temporada. Vinicius podría perderse los próximos compromisos frente al Sevilla y al Barcelona, dependiendo de la sanción que se le imponga, por lo que una eventual suspensión de Mourinho supondría otro problema para el conjunto madridista. El entrenador ya había expresado su malestar con algunas decisiones arbitrales en anteriores jornadas, incluido el derbi contra el Atlético de Madrid, después del cual mostró imágenes de acciones polémicas protagonizadas por Kang-In Lee y Cristian Romero, según el artículo original. Mientras tanto, la tensión entre el Real Madrid y los organismos arbitrales continúa creciendo, con críticas recurrentes desde los medios oficiales del club y muestras de descontento por parte de sus aficionados. La decisión de Mourinho de no comparecer añade un nuevo capítulo a una polémica que amenaza con acaparar la atención antes del próximo Clásico.









