El Barcelona de Hansi Flick encontró más dificultades para imponer su estilo frente al Real Madrid de José Mourinho que ante las versiones dirigidas por Carlo Ancelotti y Xabi Alonso. La evolución del conjunto blanco quedó reflejada en el último Clásico, especialmente en su capacidad para evitar la trampa del fuera de juego que caracterizaba al equipo azulgrana. Mientras el Madrid de Ancelotti cayó en 12 posiciones antirreglamentarias en el duelo disputado el 26 de octubre de 2024, el de Xabi Alonso registró cinco y el de Mourinho apenas tres. Estas cifras evidencian cómo los rivales han ido ajustando sus movimientos para contrarrestar la defensa adelantada del técnico alemán.
Otro aspecto destacado fue la mayor capacidad del Madrid para disputar la posesión y reducir el control habitual del Barcelona. Pese a su perfil más defensivo, Mourinho consiguió que su equipo pasara del 31,5 % de posesión registrado ante el Barça de Flick en el enfrentamiento con Xabi Alonso al 37,8 % en el último Clásico. Además, los blancos incrementaron su volumen de pases de 274 a 380, con Bernardo Silva y Arda Güler como piezas importantes en el planteamiento. El resultado refuerza la idea de que el Real Madrid ha encontrado nuevas herramientas para competir contra el sistema azulgrana y obliga a Flick a buscar soluciones tácticas para recuperar la superioridad.









