El AC Milan sufrió un duro golpe en la Europa League al caer derrotado por 0-2 frente al Ferencváros de Hungría. Después de imponerse en el derbi de Milán ante el Inter (3-1) durante el pasado fin de semana, el equipo dirigido por Rúben Amorim esperaba aprovechar ese impulso para mejorar su situación en la competición europea. Sin embargo, el técnico portugués presentó una alineación con varias rotaciones y los Rossoneri volvieron a decepcionar. Moreira y Pulisic comenzaron a calentar desde el descanso, pero el panorama empeoró en la segunda mitad con el doblete del delantero haitiano Lenny Joseph (52′ y 66′), quien aprovechó también un grave error del defensor belga Koni De Winter.
La derrota provocó la indignación de Amorim, especialmente porque el Milan ocupa la vigésima octava posición de la clasificación, mientras que el Ferencváros marcha tercero después de conseguir cuatro victorias consecutivas. «No hay explicación. No sé qué decir, especialmente sobre la primera parte. No recuerdo otra primera mitad como esta. Es una cuestión de ambición y concentración. Regalamos oportunidades al rival y cometimos errores estúpidos. Esta noche no estábamos preparados para jugar al fútbol», manifestó el entrenador. Además, reconoció su responsabilidad por no haber conseguido que el equipo estuviera preparado para afrontar el encuentro.
El técnico portugués también exigió mayor humildad, compromiso y capacidad de reacción a sus futbolistas. «Debemos demostrar más humildad y entender lo que ha sucedido. Quizás cometí un error durante estos dos últimos días, pero no en el aspecto mental. El año pasado este equipo también tuvo problemas similares. Tenemos que encontrar una solución. Esta noche no estuvimos preparados y no demostramos valentía», añadió. Finalmente, puso como ejemplo al defensor Strahinja Pavlović, destacando su entrega durante los entrenamientos y pidiendo a sus compañeros que sigan su actitud. Amorim dejó claro que no hay excusas para una derrota de estas características.









