La rebelión contra Gianni Infantino está provocando tensiones incluso dentro del propio fútbol asiático. Después del posicionamiento de la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) contra el presidente de la FIFA, la Federación de Fútbol de Catar (QFA) cuestionó la forma en la que el organismo continental tomó esta decisión.
Doha reprocha especialmente a la AFC haber expresado una postura en nombre de todos sus miembros sin haberlos consultado previamente. La federación catarí considera que las decisiones que representan al fútbol asiático deben contar con una mayor participación de las asociaciones nacionales.
«No se trata de personalidades, ni de saber si las federaciones están de acuerdo o no con el contenido de una determinada postura. Se trata de garantizar que la voz de las federaciones miembro sea escuchada correctamente cuando el fútbol asiático se expresa de forma colectiva», señaló la QFA en un comunicado.
De esta manera, la Federación Catarí reclama mayor consulta y diálogo dentro de la AFC, aunque asegura que su intención es preservar «la unidad y la credibilidad del fútbol asiático». La división interna añade así un nuevo capítulo a la creciente tensión en torno al liderazgo de Gianni Infantino.









